Capítulo 3: La interdependencia y las ganancias del comercio

La interdependencia y las ganancias del comercio

Piense en un día típico: usted se levanta por la mañana y se sirve un vaso de jugo de naranja de Florida y una taza de café de Brasil. Mira en su televisor chino un programa de noticias transmitido desde Nueva York. Se viste con ropa confeccionada en Tailandia con algodón cultivado en Georgia.

Todos los días dependemos de muchas personas que ni siquiera conocemos, personas que nos proveen los diferentes bienes y servicios de que disfrutamos. Esta interdependencia es posible gracias al intercambio entre las personas.

Quienes nos proveen los diferentes bienes y servicios no lo hacen por generosidad, sino porque obtienen algo a cambio. Uno de los Diez Principios de la Economía es que el comercio puede mejorar el bienestar de todos. En este capítulo examinamos con detalle ese principio.

Imagine un mundo con solo dos bienes (carne y papas) y dos personas (un ganadero y un campesino). Las ganancias del comercio son obvias si el ganadero solo puede producir carne y el campesino solo papas. Pero, ¿qué pasa si el ganadero es mejor que el campesino produciendo ambos bienes?

Las posibilidades de producción

Supongamos que ambos trabajan 8 horas al día. La siguiente tabla muestra el tiempo que necesita cada uno para producir 1 kg de cada bien y lo que pueden producir en 8 horas.

Oportunidades de producción (Figura 1, panel a)
Minutos requeridos para 1 kg de: Cantidad producida en 8 horas de:
Carne Papas Carne Papas
Campesino 60 min/kg 15 min/kg 8 kg 32 kg
Ganadero 20 min/kg 10 min/kg 24 kg 48 kg

Con esta información, podemos dibujar sus Fronteras de Posibilidades de Producción (FPP). Si eligen ser autosuficientes, cada uno consume lo que produce. Supongamos que el campesino elige el punto A (4 kg carne, 16 kg papas) y el ganadero el punto B (12 kg carne, 24 kg papas).

b) FPP del Campesino (Sin Comercio)
Carne (kg) Papas (kg) 8 4 16 32 A
c) FPP del Ganadero (Sin Comercio)
Carne (kg) Papas (kg) 24 12 24 48 B

El ganadero tiene una idea y habla con el campesino:

GANADERO: Amigo campesino, quiero proponerle un trato. Creo que debe dejar de producir carne y dedicar todo su tiempo a producir papas. Si usted trabaja 8 horas al día cultivando papas, producirá 32 kg. Si de esos 32 kg me da 15, yo le daré 5 kg de carne a cambio. Al final usted tendrá 17 kg de papas y 5 kg de carne, en vez de los 16 kg de papas y 4 kg de carne que actualmente produce.

CAMPESINO: (Escéptico) Me parece un buen arreglo para mí, pero no entiendo por qué usted me está ofreciendo esto. Si es tan bueno para mí, no puede ser bueno para usted.

GANADERO: ¡Sí lo es! Suponga que yo paso 6 horas al día cuidando el ganado (produciendo 18 kg de carne) y 2 horas cultivando papas (produciendo 12 kg). Si yo le doy a usted 5 kg de mi carne a cambio de 15 kg de sus papas, al final tendré 13 kg de carne (18 – 5) y 27 kg de papas (12 + 15). Ambos consumiremos más que antes.

GANADERO: Los dos podemos beneficiarnos porque el comercio nos permite especializarnos en lo que hacemos mejor.

Las ganancias del comercio: Resumen (Figura 2, panel c)
Campesino Ganadero
Carne Papas Carne Papas
Sin Comercio (Producción y Consumo) 4 kg 16 kg 12 kg 24 kg
Con Comercio (Producción) 0 kg 32 kg 18 kg 12 kg
Comercio Obtiene 5 kg Da 15 kg Da 5 kg Obtiene 15 kg
Consumo Post-Comercio 5 kg 17 kg 13 kg 27 kg
GANANCIAS (Incremento) +1 kg +1 kg +1 kg +3 kg

Ambos se benefician. El comercio les permite a ambos consumir en puntos (A* y B*) que están fuera de sus fronteras de posibilidades de producción originales. El comercio expande las posibilidades de consumo.

a) FPP del Campesino (Con Comercio)
Carne (kg) Papas (kg) 854 161732 A A*
b) FPP del Ganadero (Con Comercio)
Carne (kg) Papas (kg) 241312 242748 B B*

Si el ganadero es mejor en todo, ¿cómo es que se benefician? La respuesta está en la diferencia entre ventaja absoluta y ventaja comparativa.

La ventaja absoluta

Los economistas usan el término ventaja absoluta al comparar la productividad. El productor que requiere la menor cantidad de insumos (en este caso, tiempo) para producir un bien, tiene la ventaja absoluta.

En nuestro ejemplo, el ganadero necesita menos tiempo para producir tanto carne (20 min vs 60 min) como papas (10 min vs 15 min). El ganadero tiene ventaja absoluta en ambos bienes.

El costo de oportunidad y la ventaja comparativa

Ahora comparemos el costo de oportunidad. Este mide la disyuntiva que cada productor enfrenta.

Tabla 1: El costo de oportunidad de la carne y las papas
Costo de Oportunidad de 1 kg de Carne (en kg de papas) Costo de Oportunidad de 1 kg de Papas (en kg de carne)
Campesino Producir 1kg de carne (60 min) le cuesta 4 kg de papas (4 x 15 min). Producir 1kg de papas (15 min) le cuesta ¼ kg de carne (15 min / 60 min).
Ganadero Producir 1kg de carne (20 min) le cuesta 2 kg de papas (2 x 10 min). Producir 1kg de papas (10 min) le cuesta ½ kg de carne (10 min / 20 min).

Para describir este costo de oportunidad, los economistas usan el término ventaja comparativa. El productor que sacrifica menos de otros bienes para producir un bien (es decir, tiene el menor costo de oportunidad) tiene la ventaja comparativa.

  • Papas: El campesino tiene la ventaja comparativa. Su costo de oportunidad es menor (sacrifica ¼ kg de carne, mientras el ganadero sacrifica ½ kg).
  • Carne: El ganadero tiene la ventaja comparativa. Su costo de oportunidad es menor (sacrifica 2 kg de papas, mientras el campesino sacrifica 4 kg).

Moraleja: Es imposible que una persona tenga ventaja comparativa en ambos bienes. Las ganancias del comercio se basan en la ventaja comparativa, no en la absoluta. El comercio permite que todos se especialicen en lo que hacen mejor (en lo que tienen ventaja comparativa) y, como resultado, la producción total aumenta y todos mejoran su bienestar.

El precio del comercio

Para que ambas partes ganen, el precio al que comercian debe situarse entre los costos de oportunidad de cada una. En el ejemplo, 1 kg de carne se intercambia por 3 kg de papas. Este precio está entre el costo de oportunidad del ganadero (2 kg de papas) y el del campesino (4 kg de papas). Por eso, el trato es beneficioso para ambos.

¿Tom Brady debe cortar el césped de su casa?

Supongamos que Tom Brady puede cortar el césped en 2 horas. En esas 2 horas, podría filmar un comercial por \$20,000. Su vecino, Forrest Gump, puede cortar el césped en 4 horas. En esas 4 horas, podría ganar \$40 en McDonald’s.

  • Ventaja Absoluta (cortar césped): Tom Brady (2 horas vs 4 horas).
  • Costo de Oportunidad (cortar césped):
    • – Para Tom Brady: \$20,000.
    • – Para Forrest Gump: \$40.
  • Ventaja Comparativa (cortar césped): Forrest Gump (tiene el costo de oportunidad más bajo).

Brady se beneficia si contrata a Forrest por cualquier precio entre \$40 y \$20,000. Brady debe especializarse en hacer comerciales y comerciar con Forrest para cortar el césped.

¿Estados Unidos debe comerciar con otros países?

El mismo principio se aplica a los países. Los bienes producidos en el extranjero y vendidos localmente se llaman importaciones. Los bienes producidos localmente y vendidos en el extranjero se llaman exportaciones.

Suponga que un trabajador de EE.UU. produce 1 automóvil o 2 toneladas de alimentos al mes. Un trabajador japonés produce 1 automóvil o 1 tonelada de alimentos al mes.

  • Costo de Oportunidad de 1 auto (EE.UU.): 2 toneladas de alimentos.
  • Costo de Oportunidad de 1 auto (Japón): 1 tonelada de alimentos.

Japón tiene la ventaja comparativa en automóviles (costo de oportunidad más bajo). EE.UU. tiene la ventaja comparativa en alimentos (costo de oportunidad de 1 tonelada de alimento es ½ auto, vs 1 auto en Japón).

Gracias a la especialización y el comercio, ambos países pueden tener más automóviles y más alimentos. El comercio internacional no es una guerra; permite a todos los países alcanzar una mayor prosperidad.

Para su información: El legado de Adam Smith y David Ricardo

Los economistas han entendido las ganancias del comercio desde hace mucho tiempo. Adam Smith, en «La riqueza de las naciones» (1776), señaló que:

«Todo padre de familia prudente tendrá como máxima nunca producir en su casa un bien que sea más barato comprar. El sastre no tratará de fabricar su propio calzado y, en cambio, se lo comprará al zapatero.»

David Ricardo, en 1817, desarrolló el principio de la ventaja comparativa. Demostró que dos países (Inglaterra y Portugal) podían beneficiarse comerciando, incluso si uno de ellos era mejor produciendo todo. Esta teoría sigue siendo la base del argumento a favor del libre comercio hoy en día.

En las noticias: El rostro cambiante del comercio internacional

El principio de la ventaja comparativa se aplica incluso a servicios modernos. Un artículo del New York Times describe a los «recolectores de oro» en China: jóvenes que juegan videojuegos masivos en línea (como World of Warcraft) durante 12 horas al día.

Ellos «matan monstruos» para recolectar oro virtual y otros premios, que luego venden por dinero real a jugadores en países ricos (como EE.UU. o Corea del Sur) que no tienen el tiempo para hacerlo.

Esto es un ejemplo de ventaja comparativa: China tiene una ventaja comparativa en la «recolección de oro» debido a su mano de obra de bajo costo (bajo costo de oportunidad del tiempo), y ambos lados se benefician del comercio.

Ahora usted puede entender más claramente los beneficios de vivir en una economía interdependiente. Cuando un estadounidense compra calcetines chinos o un mexicano compra jugo de naranja de Florida, entran en acción las mismas fuerzas económicas. El principio de la ventaja comparativa muestra que el comercio puede beneficiar a todos.

Una vez que hemos visto que la interdependencia es deseable, ¿cómo se coordina esto en las sociedades libres? A diferencia del mundo de dos personas (ganadero y campesino) donde negocian directamente, en el mundo real de miles de millones de personas, la respuesta es menos obvia. Se asignan recursos por medio de las fuerzas del mercado de la oferta y la demanda, tema que se verá en el próximo capítulo.

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